Reflexiones de una noche de verano


Leo un discurso de Robespierre, “no os engañéis, aquello que garantiza la duración de su poder son las inmensas facilidades que desde hace mucho tiempo se han procurado para propagar el error e interceptar la verdad”, suena Mahler en mi ipod, el creador se enfrenta con su época superando las formas clásicas, la innovación siempre se consigue rompiendo la línea continua de la tradición no para enterrarla, sino para llenarla de texturas. Leo en una pared la siguiente frase: “ donde hay una necesidad nace un derecho”. Pienso, después me planteo lo de existir. Seguir la corriente como los peces muertos, golpea la cultura de masas la pantalla del televisor, un Mc menú en la tour de 330 mètres. Amanece el día, la luz, un cuadro de kandinski, el color como lenguaje de la existencia. El día y la noche. Las nubes son pequeños trozos de retales que alguien olvidó recoger. En todo pensamiento se cumple que la idea central al cuadrado es igual a la suma de las ideas racionales e irracionales al cuadrado. Pienso, después me planteo existir……